Enfoque y alcance
La Revista de Estudios Utópicos responde a la aparición, desde los años setenta del siglo XX, de un campo interdisciplinar de “estudios utópicos”, que se ha venido desarrollando a escala internacional con un grado creciente de rigor, innovación y pluralismo. La expansión de los estudios utópicos más allá del mundo académico anglosajón y más allá de los estudios literarios —donde nacieron— han dado lugar a debates y líneas de investigación multidisciplinares e internacionales, para los que la revista ofrece un cauce.
Superada una fase inicial en la que los estudios utópicos se dirigían exclusivamente hacia el análisis de textos del género utópico (y, por extensión, a su reflejo en el cine y lo audiovisual), hoy en día abarcan un amplio espectro de experiencias y fenómenos que tienen en común el desafío al orden establecido mediante la imaginación de modelos alternativos de mundos mejores, tan radicalmente diferentes que parecen de imposible o muy difícil realización en el momento en que se conciben; pero que, precisamente por su audacia, ensanchan los límites de lo posible y abren caminos para la experimentación y el cambio. En este campo de estudio se incluyen también las distopías, que, mediante la figuración de futuros indeseados, tratan de llamar la atención sobre aspectos percibidos como problemáticos en el presente.
La Revista de Estudios Utópicos parte de la visión del utopismo como un fenómeno cultural relacionado con la orientación del cambio social, político y cultural. Utopías y distopías han sido, a lo largo del tiempo, laboratorios de futuro que han ayudado a visualizar las alternativas, a someter a crítica el orden establecido, a movilizar la acción colectiva en pos de nuevos horizontes, y, en consecuencia, han funcionado como impulsoras de la innovación y del cambio.
La revista responde a la configuración transdisciplinar de los estudios utópicos, campo académico en el cual concurren investigaciones que estudian propuestas artísticas y literarias, pensamiento político, económico y social, movimientos sociales, comunidades intencionales, planes urbanísticos, prácticas culturales, propuestas científicas o tecnológicas, cine, series de televisión, videojuegos… en fin, toda una serie de fenómenos —tanto textuales como no textuales— que responden a un impulso utópico. La Revista de Estudios Utópicos acoge todos estos objetos y la multiplicidad de herramientas teóricas y metodológicas que se han desarrollado para su estudio como utopías o distopías: una caja de herramientas plural en la que conviven métodos propios de los estudios literarios, la historia, la filosofía, la antropología, la sociología, la ciencia política, la geografía, la historia del arte, el derecho y también las llamadas “humanidades ambientales” que, en la frontera de las ciencias naturales y experimentales, asumen el desafío de la crisis medioambiental y la necesidad de repensar disruptivamente la vida de la especie humana y su relación con el planeta.
La Revista de Estudios Utópicos no se dirige solamente a quienes inscriben sus investigaciones en este campo, sino a un público más amplio, constituido por las diversas disciplinas académicas a las que interpela. Pensar la utopía como un motor de transformación histórica y social abre a las disciplinas científicas hacia nuevas conversaciones con la sociedad y hacia nuevos horizontes: sujetos, ideas, casos y objetos de estudio. Responden a la necesidad social de promover un pensamiento crítico y capaz de plantear alternativas frente a los graves problemas del presente. Empuja a repensar los límites de la ciencia, revalorizando ciertas experiencias que, de otro modo, podrían quedarse en los márgenes del conocimiento. Las utopías, en última instancia, no sólo constituyen un objeto de estudio y estructuran un campo científico; sino que, por sí mismas, constituyen una epistemología —con un andamiaje teórico y conceptual—que permite una lectura crítica de la realidad, al abordarla como un entramado de procesos abiertos y en constante cambio.






